Liberan a 23 presos que estaban sancionados por la justicia indígena

El Sur
26 de enero de 2000

Acuerdo de autoridades mixtecas y tlapanecas. Formarán una organización para prevenir el delito, integrada por cerca de 100 ex prisioneros. En correspondencia, piden los dirigentes de la Policía Comunitaria que los gobiernos federal y estatal revisen los casos de presos indígenas y los pongan en libertad

La Asamblea de Autoridades de 43 comunidades mixtecas y tlapanecas y el Comité Ejecutivo de la Policía Comunitaria de San Luis Acatlán y Malinaltepec acordaron liberar a 23 presos, que estaban en manos de esa organización de los pueblos, bajo custodia de un sistema de justicia indígena, purgando penas por diversos delitos.
En una asamblea realizada el domingo 22 de enero, en la comunidad mixteca de Cuanacaxtitlán,  municipio de San Luis Acatlán, representantes de 43 comunidades pidieron que en correspondencia con la liberación de los presos, los gobiernos estatal y federal revisen los expedientes de indígenas presos y también los liberen.
A la reunión asistieron los presidentes municipales de Malinaltepec, Teodoro Tomás Galeana, del PRD, el de San Luis Acatlán, Abdías Acevedo Rojas, del PRI, los síndicos de los dos ayuntamientos y un representante de la Dirección de Seguridad Pública del estado. Fueron invitadas las autoridades militares del 48 Batallón de Infantería del Ejército con sede en Cruz Grande, pero no asistieron.
De las organizaciones no gubernamentales asistió un representante del Centro de Derechos Humanos de La Montaña Tlachinollan, que pertenece a la diócesis de Tlapa.
En la asamblea se analizó la propuesta de liberar a todos los detenidos –que están presos acusados de diversos delitos como violación, tentativa de homicidio, abigeato, infanticidio, asalto, robo- con la condición de que todos ellos, y los que han sido liberados en meses anteriores porque han cumplido su condena, integren una organización de prevención de delitos.
En total, esa organización estará integrada por unos 100 miembros, que son los presos que han sido liberados desde que se inició el proyecto de justicia con base en las costumbres y cultura de los pueblos indígenas, en 1996.
Los miembros de esta organización van a recorrer cada una de las 43 comunidades, acompañados de la directiva de la Policía Comunitaria, para invitar a los ciudadanos a que no cometan delitos. Mientras se realizan estos recorridos la Policía Comunitaria no va a detener a nadie.
Después de esta etapa de prevención, la Policía Comunitaria actuará nuevamente contra los delincuentes, con el mismo sistema de justicia indígena, pero con mayor rigor.
Bruno Plácido, integrante de a directiva de la Policía Comunitaria, informó de los acuerdos de asamblea, y comentó que hubo una fuerte discusión en torno a la propuesta, porque muchos representantes de las comunidades se oponían a la liberación de los delincuentes, porque significa un riesgo para la comunidad y para los policías que los detuvieron.
Se aprobó la propuesta por mayoría. Bruno Plácido argumentó que la liberación de todos los presos se da por “única vez”, porque la Policía Comunitaria es un movimiento nuevo, y no puede seguir deteniendo a los delincuentes sin antes hacer una labor preventiva, formar una organización de prevención del delito integrada por los mismos ex delincuentes que son los que saben más las consecuencia de las conductas delictivas.
“Nuestro objetivo es mejorar el servicio, hacer participar más a la sociedad civil en la aplicación de la justicia y en la seguridad pública, y tenemos que arriesgar para tener algo mejor”, manifestó.
Entre el lunes 24 y el martes 25 fueron liberados los 23 prisioneros. Una comisión de la Policía Comunitaria y de la Asamblea Regional de Autoridades fue a cada uno de los pueblos de origen de los detenidos, y los entregó a su comunidad.
En la asamblea del domingo se dio también el cambio de autoridades regionales. En la Policía Comunitaria quedó como presidente del Comité Ejecutivo Agustín Barrera Cosme, en sustitución de Leandro Calleja.